Encuentro con Jesús - 13 de Enero, 2011

Enero 13, 2011 SALMO 55.16-22 Los hombros de Dios son suficientemente amplios para llevar sus cargas. Él es soberano sobre el universo, y por eso capaz de resolver los problemas y satisfacer las necesidades. Hoy quiero darle un ejercicio práctico que le ayudará a saber cómo arrojar las preocupaciones.

Primero, escriba en una hoja de papel las cosas que suelen causar angustia. Una vez que comience a escribir, podrá descubrir una lista de cosas que le roban la paz.Luego, entregue en oración cada problema a Dios. Recuerde que en Salmo 18.35 Él promete sostener a los creyentes con su diestra amorosa.

Por último, al orar, imagínese poniendo la situación en las manos omnipotentes de Dios. Por ejemplo, una mujer puede imaginar que le entrega al Señor sus deudas, mientras le dice: "Padre, te entrego mi preocupación económica. Sé que me enseñaras cómo salir de las deudas. Eres más que suficiente para manejarla, y confío en que me guiarás".

Algunas personas pueden objetar esta sugerencia, porque los movimientos humanistas y pseudoespirituales utilizan también un método que ellos denominan "visualización". No deje que nadie le robe lo que es legítimamente suyo. Dios crea imágenes verbales en la Biblia. Este ejercicio se limita a crear una imagen mental del Señor haciendo exactamente lo que Él dice que hará (Sal 55.22; Mt 6.25, 26).

Cuando haya puesto todas sus preocupaciones en las manos de Dios, estruje la lista que escribió, y destrúyala. De esta manera, simbolizará el acuerdo que acaba de producirse. Sus preocupaciones ya no le pertenecen. Cada una de ellas pertenece al Señor. Déjelas atrás y comience a vivir en perfecta paz. Déjelas atrás y comience a vivir en perfecta paz.  

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