Devocional para Parejas - La semana del de 29 Abril

Por qué Dios Está En Primer Lugar


Cuando pensaba, tratando de entender esto, fue duro trabajo para mí, hasta que entré en el santuario de Dios. Salmo 73:16-17


Si le pidiesen que nombrase tres cosas que representan las amenazas comunes más graves para la salud de los matrimonios de hoy—y para su matrimonio en particular—¿qué figuraría en su lista? Cuando a Barbara y a mí se nos preguntó recientemente la misma pregunta, estas son las tres que vinieron a nuestra mente:


La amenaza número uno es el no conocer quién es Dios realmente.En su libro The Knowledge of the Holy (El Conocimiento del Dios Santo), A. W. Tozer escribió, “El bajo punto de vista de Dios que albergan casi universalmente entre los cristianos es la causa de un centenar de males menores entre nosotros”.  Cuando no somos capaces de atribuir a Dios la majestad de Su posición suprema sobre nosotros y toda la creación, debilitamos nuestra necesidad de mantenernos responsables ante Él con nuestras conductas y actitudes hacia los demás. También reducimos la autoestima saludable que se deriva de medir nuestro valor a la luz de Su amor y gracia. Tozer lo resumió, “Lo más importante que usted piensa, es lo que usted piensa sobre Dios”.


La amenaza número dos es el egoísmo.Esto se manifiesta en numerosos grados, desde no querer ayudar a doblar calcetines… hasta no preocuparnos por lo que nuestros horarios están causando a nuestras familias… hasta un abierto adulterio. Pero en realidad, esta segunda amenaza se genera de la primera. Las vidas constantemente se moldean y dan carácter porque el temor del Señor las moverá hacia la humildad y la abnegación en lugar de vivir para satisfacerse a sí mismo.


La amenaza número tres es la falta de conocimientos bíblicos para resolver el conflicto. El conflicto sucede en el matrimonio. Simplemente es inevitable. Pero mucha gente no es plenamente consciente de la abundancia de la verdad bíblica sobre este tema. Sólo siguiendo la exhortación de un versículo Efesios 4:32—siendo “amables unos con otros, misericordiosos, perdonándose unos a otros, así como también Dios los perdonó en Cristo”—cambiará su vida.

  • Editors' Picks

    Why the Church Must Start Talking about Domestic Violence
    Why the Church Must Start Talking about Domestic Violence
  • Don't Think of Church as Your Own Spiritual Power Bar
    Don't Think of Church as Your Own Spiritual Power Bar
  • So You Think Theology Is Impractical?
    So You Think Theology Is Impractical?