Devocional para Parejas - La semana del 27 de Mayo

La Pequeña Maravilla

Hemos hecho sólo lo que debíamos haber hecho. Lucas 17:10

Cuando se piensa en los grandes esfuerzos humanitarios logrados por el avance del cristianismo a través de los años, se suele pensar en hospitales y misiones de rescate y alivio del hambre. Pero, quizás el poder del cristianismo se demuestra mejor cada día en los hogares y en las familias y matrimonios como el suyo—cuando las personas que son por naturaleza egocéntricas ponen las necesidades de su cónyuge antes que las propias. Es algo que Él realiza en nosotros sólo cuando hacemos lo siguiente:

1. Poner primero a Cristo en todas las cosas. Cuando Barbara y yo firmamos la “Escritura de Propiedad” de nuestras vidas para Cristo como joven pareja casada, oficialmente le dimos a Él todo cuanto era nuestro—todos los derechos sobre nuestras vidas, sueños y posesiones. ¿Alguna vez hemos dejado de recordar a Aquél que es realmente dueño de nuestras esperanzas, sueños y posesiones? Seguro. Pero siempre que hemos sido tentados a vivir para nosotros mismos, siempre hemos sido capaces de mirarnos a los ojos y recordar aquel momento en que sometimos todas nuestras cosas a Su custodia y firmamos aquellas escrituras de propiedad.

 2. Renuncie a todos sus derechos. Pablo dijo, “Pues aunque soy libre de todos los hombres, me he hecho a mí mismo esclavo de todos” (1 Corintios 9:19). No esclavo de algunos, sino de todos. Y tal como un esclavo renuncia a todos los derechos sobre su tiempo personal y deseos, a nosotros como seguidores de Cristo se nos manda poner a los demás por encima de nosotros. Es el único modo de ser la clase de esposa o esposo que Dios pretende que seamos.

3. Sea desinteresado en las cosas pequeñas. Algunas veces no quiero levantarme de mi silla favorita para ayudar a Barbara a entrar los comestibles a la casa, barrer la cocina o limpiar el inodoro. Pero es en estos pequeños momentos cotidianos que enseñamos a nuestro yo egoísta quién es el jefe. Esto es parte de lo que la Biblia hace referencia cuando nos dice que “aprendamos a hacer el bien” (Isaías 1:17)—a elegir constantemente la muerte del yo, a elegir siempre el amor de sacrificio hasta que se convierta en nuestra primera reacción.

  • Editors' Picks

    Why the Church Must Start Talking about Domestic Violence
    Why the Church Must Start Talking about Domestic Violence
  • Don't Think of Church as Your Own Spiritual Power Bar
    Don't Think of Church as Your Own Spiritual Power Bar
  • So You Think Theology Is Impractical?
    So You Think Theology Is Impractical?