Susurros Nocturnos - 4 de Marzo, 2016

Mar 4 El avivamiento verdadero y el cañón de chocolate del hombre en la luna

ESPERANZA

El avivamiento verdadero y el cañón de chocolate del hombre en la luna

Salmo 90:14 

Sácianos de Tu amor por la mañana y toda nuestra vida cantaremos de alegría. I

Muchos han llegado a este año en medio de la algarabía que produce la cerveza, conmemorando un nuevo año de hedonismo y egoísmo y celebrando la adquisición de cosas nuevas, mismas que algún día, cuando nuestros cuerpos estén en la tumba, serán abandonados. De hecho, para aquellos, aunque en lo profundo de sus corazones saben que hay muy poco para celebrar, hay, sin embargo, mucho más por “anestesiar”. Verán, ‘la vida bajo el sol’ continúa siendo muy desilusionante para los ‘grandes consumidores’. 

Estoy seguro que tu pensarías que una vida satisfactoria podría encontrarse en el primer lugar de la lista de agradecimientos de un hijo del Rey Todopoderoso, de un hijo del Hijo de Dios y de una generación de Reyes y Sacerdotes, pero no es así: La vida espiritual también ha demostrado ser decepcionante para el consumidor espiritual. Esperábamos más. Se nos prometió y se nos dijo que sería tanto más pero, al final, parece que obtuvimos mucho menos de lo que anticipábamos. Sí, la vida cristiana ha resultado ser muy decepcionante para muchos y la guardia nocturna ha pasado velozmente y ahora las mareas matinales de preocupaciones nos han arrojado a las costas de los suspiros que ostentan mil altares de oración. ¡Y claro que debemos orar! Pero, ¿sobre qué ha de orar hoy el cristiano decepcionado? ¿Cuál sería una gran oración para pronunciar en el comienzo de un año, de un mes, de una semana, del día, de este nuevo día, de este primer día del resto de nuestras vidas? 

Reflexiona:- ¿Cuándo, Señor, te volverás hacia nosotros? Compadécete de tus siervos. Sácianos de Tu amor por la mañana y toda nuestra vida cantaremos de alegría. Días y años nos has afligido;… ¡devuélvenos ahora ese tiempo en alegría!¡Sean manifiestas tus obras a tus siervos y Tu esplendor a sus descendientes! Que el favor del Señor nuestro Dios esté sobre nosotros. Confirma en nosotros la obra de nuestras manos; sí, confirma la obra de nuestras manos. Salmos 90:12-17 NVI. 

Ora: - Padre, has sido el santuario de Tu pueblo por generaciones y declaramos que Tú estás en control. Sí, aun antes de que hubieran montañas en este mundo; desde el norte hasta el sur, y desde el este hasta el oeste, Tú eres Dios por sobre todas las cosas. Diste al hombre su espíritu y cuando reclames eso que has dado, ellos han de volver a Ti para ser juzgados. Por tanto, nuestras vidas se escurren como arena en un reloj, como agua tibia y sucia luego de un baño borboteando al irse por el desagüe, así como cruje la hierba nueva bajo el sol de verano. Nuestras vidas son como un abrir y cerrar de Tus ojos pues para Ti mil años son como un día, y nosotros, los consumidores de Tu bondad, hemos sido consumidos por Tu descontento abrasador y estamos aterrados tanto por Tu ausencia como por Tu ira. Y, ¿sabes Señor qué es lo que más nos atemoriza?, que todas nuestras faltas quedan expuestas ante Ti como manjares rellenos de roedores podridos sobre los manteles blancos de Tu mesa. Nada escapa a Tu mirada. El tiempo pasa y otro año se presenta ante nosotros, no obstante, los días de nuestra vida son setenta años y aun cuando se vuelvan ochenta gracias a nuestra fortaleza y tecnología, su jactancia no es otra cosa que trabajo y pena. Cada año vemos las rizadas hojas cortadas y a las personas que conocemos alejarse. ¿Dónde Te encuentras? ¿Dónde está tu bondad amorosa? Por favor Señor, muéstranos Tu bondad, sí, sorpréndenos con ella este año y haz que sea como un presente tardío entregado por Ti en nuestra propia puerta. Entonces verás celebración, pues entonces ¡danzaremos y cantaremos! ¡Por favor, Señor! Compénsanos por todos los momentos tristes, los momentos malos y difíciles que nos precedieron, porque Padre, hemos tenido suficiente decepción, desaliento y desesperanza para toda una vida y creemos que es tiempo de un cambio, cambio que solo Tú puedes traer. Somos Tus siervos, así que por favor haznos el bien y permite que nos regocijemos en Ti y en Tu grandeza y que junto a nuestros hijos celebremos todo el año diciendo y manifestando a todos y cada uno en el mundo conocido y el desconocido: ¡DIOS HA SIDO BUENO CON NOSOTROS! Di Amén a esto, oh Dios, y a todo lo que hacemos para Ti. Por favor Padre, ¡es tiempo de un cambio!

  • Editors' Picks

    Why the Church Must Start Talking about Domestic Violence
    Why the Church Must Start Talking about Domestic Violence
  • Don't Think of Church as Your Own Spiritual Power Bar
    Don't Think of Church as Your Own Spiritual Power Bar
  • So You Think Theology Is Impractical?
    So You Think Theology Is Impractical?