Susurros Nocturnos - 3 de Febrero, 2016

Feb 3 El penthouse del profeta

ESPERA 

El penthouse del profeta

Habacuc 2:1

Estaré en mi puesto de guardia, y sobre la fortaleza me pondré; velaré para ver lo que Él me dice, y qué he de responder cuando sea reprendido. (La Biblia de las Américas) 

El profeta del Señor, esperando fielmente, se encuentra listo para recibir una respuesta. Se colocará ‘sobre la fortaleza’, esto quiere decir, así como Miriam observó desde la costa del Nilo para ver qué sucedería al bebé Moisés, también Habacuc miraría para ver la redención del remanente que enfrentaría juicio. Así como el viejo Moisés se pararía frente al Faraón y le declararía el mandamiento del Señor de liberar a Su pueblo, así se pararía Habacuc ante el Rey de Reyes, incluso ante las cortes Reales encargadas de las oraciones, y esperaría por una respuesta. De manera que Habacuc, en su corazón, se colocó en una posición especial para recibir del Señor. Él estaba en las costas de liberación; estaba en las cortes Reales del gran Rey. ¡Era un centinela de Dios! ¿Y tú? ¿Has permanecido esperando fielmente en la misma forma que lo hizo Habacuc? ¿Has abandonado toda distracción para volver tus ojos a tu interior hacia el templo del Espíritu de Dios que habita en ti? ¿Has escalado tus alturas interiores? ¿Has conquistado la ansiedad? ¿Has dejado de quejarte y de sentirte atraído por cosas que no valen la pena? ¿Eres diferente a los que desprecian aquellas cosas que solo se ven con los ojos de la fe? ¿Te has apartado para venir solo pero con expectativa de servir y esperar en Dios? ¿Te encuentras por encima de los que se la pasan llorando? ¿Y por encima de lo que hacen los demás? ¿Qué tal en cuanto a sólo aplaudir por aplaudir, o en ir a la iglesia sólo porque es algo con lo que tienes qué cumplir? ¿Has ya dejado de preocuparte por lo que piensa el hombre y por fin te interesa únicamente agradar al Dios de los cielos?

Ya sea en una fortaleza, una pared o una torre, Habacuc estaba solo, vigilando y esperando en el Señor, atento a la llegada de alguien que apareciera corriendo en las altas montañas de su contemplación, esperando la aparición de ese mensajero del cielo en el horizonte de su alma vigilante y, cuando lo viera, (tomen nota de esto), cuando lo viera, le daría la bienvenida prontamente y recibiría el mensaje transmitido por el corredor quien, con el corazón bombeando fuertemente, se encontraría casi sin aliento. Porque este mensaje que viene del cielo, ¡ha de entregarse rápidamente, inmediatamente, instantáneamente e inminentemente! Y una vez entregado, éste es recibido con entusiasmo por el hombre con corazón vigilante. Es visto y oído, pero principalmente, es sentido; así es, se percibe en el pecho como el golpe de un linebacker que golpea con toda sus fuerza.

Habacuc había presentado su queja y formulado sus preguntas al Señor. No le preocupaba ser reprendido. No le importaba si era corregido. Estos no eran los problemas. Él estaba en las manos amorosas de su Padre celestial y fuera cual fuere la respuesta de Dios, suave o dura, era Su respuesta lo que él buscaba tan desesperadamente. 

El profeta espera fiel y con una gran expectativa, deseoso de recibir lo que fuera que Dios dijera. Hombre de Dios, ¡a ti te hablo, hombre de Dios! ¿Estás haciendo tú lo mismo esta noche? 

Listen:- Hacia ti dirijo la mirada, hacia ti, cuyo trono está en el cielo. Como dirigen los esclavos la mirada hacia la mano de su amo, como dirige la mirada la esclava hacia la mano de su ama, así dirigimos la mirada al SEÑOR nuestro Dios, hasta que nos muestre compasión. ¡Ten misericordia de nosotros, oh Señor, ten misericordia de nosotros! ¡Estamos cansados de que nos desprecien! Ya son muchas las burlas que hemos sufrido; muchos son los insultos de los altivos, y mucho el menosprecio de los orgullosos. Salmos 123 

Pray: -  Soy fiel a mi llamado, oh Dios. No me acobardo ni tampoco dudo. He ascendido a mi montaña alta y estoy observando, estoy esperando, estoy listo. Háblame Señor en la quietud, mientras espero, con mi corazón callado y esperando fielmente para escucharte. Amén.

  • Editors' Picks

    Why the Church Must Start Talking about Domestic Violence
    Why the Church Must Start Talking about Domestic Violence
  • Don't Think of Church as Your Own Spiritual Power Bar
    Don't Think of Church as Your Own Spiritual Power Bar
  • So You Think Theology Is Impractical?
    So You Think Theology Is Impractical?