Susurros Nocturnos - 21 de Enero, 2014

Jan | 21 | ‘Los dos amigos de Peter Pan y su visión con los cerdos’

 
CARÁCTER 
 
‘Los dos amigos de Peter Pan y su visión con los cerdos’

1 Timoteo 4:1-3
El Espíritu dice claramente que, en los últimos tiempos, algunos abandonarán la fe para seguir a inspiraciones engañosas y doctrinas diabólicas. Tales enseñanzas provienen de embusteros hipócritas, que tienen la conciencia encallecida. Prohíben el matrimonio y no permiten comer ciertos alimentos que Dios ha creado para que los creyentes, conocedores de la verdad, los coman con acción de gracias. NVI

A medida que la verdad es hecha a un lado y la luz de nuestras naciones se hace más débil, los grilletes de la epidemia demoníaca y cegadora en el mundo se hacen más fuertes y descarados con cada día que pasa. Nuestro versículo de esta noche muestra una expresión de lo demoníaco, pero hay otra expresión prevaleciente en estos últimos días de Noé: El aumento desenfrenado de la homosexualidad y de todas las otras desviaciones relacionadas con ella. Esta ‘epidemia’ de perversión está dividiendo fatalmente lo que aún se conoce como Evangelicalismo, entre los cristianos que la aceptan y los que no. Los cristianos que rechazan estas perversiones, como era de esperarse, son señalados como intolerantes y faltos de amor incondicional. Sin embargo, el amor nunca ha sido incondicional. 

El trabajo del enemigo no se ve con tanta claridad cuando los hijos de padres cristianos se declaran homosexuales. Cuando esto sucede, la vergüenza que estos hijos demonizados ocasionan a sus padres cristianos es profundamente dolorosa. 

Los lazos de sangre de los ‘padres hacia los hijos’ son excepcionalmente profundos y fuertes, así como la necesidad de contacto continuo, conexión, y, más aún, de algún rasgo de honor del hijo hacia el padre, constituyendo todo esto una fuerza poderosa en el interior del padre y de la madre. La unión, la comunión y la comunicación familiar son aspectos importantes para los padres y la pérdida de alguno o de todos ellos se transforma en una muerte en vida. Por lo tanto, cuando entre el padre y el hijo ocurre una separación provocada por el pecado, especialmente la profunda separación provocada por la homosexualidad, con todas sus abominables prácticas contrarias a los principios de Dios, al padre le quedan solo dos opciones, y ambas son difíciles:

La primera de ellas es justificar la elección del estilo de vida pecaminoso del hijo: “Lo amaré a pesar de todo porque esto es lo que haría Dios”. No, no lo es. Por supuesto que no lo es, pero eso es lo que se dirá. El así llamado ‘amor incondicional’ será más adelante justificado por el pensamiento del padre cristiano lo que lo llevará a un tipo de re-interpretación de los versículos de la Biblia, ¡que son muy claros! En este caso, los padres no solo se han separado de la verdad de la Palabra de Dios, sino que se han alineado con lo demoníaco obrando en contra de la iglesia de Jesucristo. Y como si esto fuera poco, estos padres han sellado de manera definitiva la elección de sus hijos que los lleva directamente al infierno. Todo esto se hace en nombre del amor incondicional cuando en realidad es que es por temor al sufrimiento, temor a la vergüenza y por temor a perderlos. 

La segunda opción es decir ‘no’ de manera amorosa y sistemática a estas elecciones pecaminosas. Esto significa juzgar las acciones de nuestro hijo (no importa qué edad tenga) cuando son contrarias a los mandamientos de Dios, a la voluntad de Dios, al propósito de Dios y a los deseos de Dios. Es llamar ‘pecado’ al pecado. Semejante obstinación contraria a Dios es inaceptable, no puede existir alineación con algo como esto, ni ningún tipo de justificación con respecto a la homosexualidad; no puede haber comunión de la luz con las tinieblas. Cuando un ‘NO’ de esta clase se pronuncia, y se actúa en consecuencia, las fuerzas demoníacas arrancarán al hijo de los profundos lazos de unión parental tratando de ahogarlo en la inmundicia del pecado y de hacerlo arder en sus llamas. Para los padres, semejante pérdida, semejante visión de la devastación, esos desiertos de soledad y de noches con suspiros son, las más de las veces, imposibles de soportar sin la ayuda y el consuelo de Dios. No obstante, el mantenerse firme frente al pecado deja las puertas abiertas para el arrepentimiento del hijo y, por ende, para la redención de parte de Dios.

 Ahora bien padres, las decisiones que tomen sobre cómo reaccionar ante sus descarriados hijos atrapados en la doctrina de demonios conducirán a estos, ya sea a la posibilidad de su salvación eterna o a la certeza de su segura condena. ¿Se dan cuenta de esto? Más allá de sus lágrimas, ¿pueden verlo? La decisión que tomen en cuanto a sus hijos descarriados los llevará a una vida miserable sin dolor, o a una vida que traerá dolor pero poderosa. La opción que elijan ante un hijo descarriado los colocará al lado de los demonios o al lado de los ángeles que resisten de pie; la opción que elijan ante un hijo descarriado consolidará la iglesia o la dividirá. 

Para que una persona pueda vivir, para que una relación pueda continuar, para que las uniones se mantengan por siempre, en ocasiones debe permitirse al hijo pródigo abandonar el hogar y perderse, aun si al final esto lo conduce a perderlo todo y a un corral de cerdos. Entonces hoy, querido padre, confía en Dios y di ‘NO’ a la homosexualidad. Di ‘NO’ a la perversión y confía tus hijos a Dios. Si haces esto, sin duda algunos de ustedes padres estarán eligiendo una pena grande con sus hijos. Sin embargo, esto al final valdrá la pena. Después de todo, pocas visiones parecen suceder en el penthouse de la justificación pecaminosa. Así que, díganme esta noche, ¿cuáles son las edificaciones que eligen para sus hijos engañados por el demonio? ¿Un penthouse marcado de pecado o un corral de posibilidades?

Reflexiona:- Tengo que volver a mi padre y decirle: Papá, he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no merezco que se me llame tu hijo; trátame como si fuera uno de tus jornaleros.” Así que emprendió el viaje y se fue a su padre. »Todavía estaba lejos cuando su padre lo vio y se compadeció de él; salió corriendo a su encuentro, lo abrazó y lo besó. Lucas 15:18-20 NVI 

Ora: - Padre celestial, por favor danos a nosotros, padres y madres terrenales, la fe para decir NO a cualquier precio. Amén y que así sea. 

 

 

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