Susurros Nocturnos - 2 de Febrero, 2016

Feb 2 La actitud del profeta

ESPERA 

La actitud del profeta

Habacuc 2:1

Estaré en mi puesto de guardia, y sobre la fortaleza me pondré; velaré para ver lo que Él me dice, y qué he de responder cuando sea reprendido. (La Biblia de las Américas) 

Hace ya mucho tiempo, en las llanuras de Mamre, Abraham estaba tratando de tomar un poco de aire en un día caluroso. Mientras estaba sentado a la puerta de su tienda, pasaron por allí tres seres disfrazados como hombres. Abraham los convenció para que disfrutaran de su hospitalidad y al hacer esto, sin saberlo, hospedó ángeles. Ahora bien, uno de estos seres era la pre-encarnación del Mismo Señor, y los otros dos eran un par de ángeles del Servicio Aéreo Especial en una misión para atacar y destruir la ciudad de Sodoma. Actualmente, en los medios de comunicación frecuentemente se hace referencia a que Jesús nunca dijo nada sobre la homosexualidad. Pues bien, en Génesis 18, Él está en camino para destruir un par de ciudades debido a ello y el humo de las secuelas habría de verse, por siglos, en el área del Mar Muerto en el Valle del Jordán. 

Siguiendo con el relato, Abraham se apresura para refrescar los corazones de estos tres extraños y una vez que ha preparado los alimentos, se para junto a ellos como un mesero con bandeja de plata, listo para atenderlos en lo que necesitaran. 

“Tomó también mantequilla y leche y el becerro que había preparado y lo puso delante de ellos y él se quedó de pie junto a ellos bajo el árbol, mientras comían.” Génesis 18:8 Menciono este versículo en Génesis el día de hoy por dos razones: Primero, para hablar de la hospitalidad y el servicio de Abraham. Abraham tenía sospechas de quiénes eran estos seres y de dónde provenían, por lo tanto, estaba expectante en su servicio; claramente se ve que Abraham esperaba recibir una recompensa por su hospitalidad y su servicio. Una recompensa de ángeles, o de profetas, ¡hasta una recompensa proveniente de la mano del Señor! Por esta recompensa, sea cual fuere lo que Dios estipulara, ‘se quedó de pie’ junto a ellos y esperó. Por supuesto, en el caso de Abraham, las recompensas fueron la confirmación de la promesa de que Dios le daría un hijo, el fortalecimiento de Sara para que creyera y, al final, ¡el arribo del bebé Isaac! La segunda razón por la cual hago mención de este incidente es la palabra utilizada para ‘permanecer’ o ‘quedarse de pie’ junto a ellos que menciona Génesis 18:8, y que es la misma palabra utilizada aquí en Habacuc. Por lo tanto, el profeta Habacuc ‘permaneció de pie’ en su puesto de guardia, con gran expectativa ante el Señor. Su pregunta había sido formulada, su oración y su queja habían sido entregadas (¡muy parecido a nosotros!) y ahora permanecía de pie con gran expectación. 

Como viejo marinero de la Marina Real, estoy acostumbrado a las guardias de cuatro horas de duración, con dos horas de guardia en ciclos variables. Cualquiera que sea el sistema utilizado para la vigilancia en el mar, el objetivo es el mismo: Mantener el buque en funcionamiento y totalmente operacional las veinticuatro horas del día. Cuando Isaac el hijo de Abraham, ya grande, experimentó una gran hambruna en la tierra que habitaba, se sintió tentado a regresar a Egipto. Dios vino entonces a Isaac y le dijo: “¡No! No vayas. Permanece donde estás y yo te protegeré y proveeré para ti, te bendeciré y hare que tus descendientes se multipliquen y te daré la tierra que le prometí a tu padre Abraham”, y al hacer esto, Dios también explicó que Él haría esto “por cuanto Abraham obedeció Mi voz, y guardó Mi ordenanza, Mis mandamientos, Mis estatutos y Mis leyes” Génesis 26:5. En otras palabras, Abraham cumplió con mi ‘guardia’ u ‘ordenanza’ (es la misma palabra). 

Entonces para esta noche, querido amigo, puedes estar seguro de estas dos grandes verdades: Se te ha dado tu ‘guardia’, en otras palabras, tienes un período de tiempo establecido para estar alerta y atento, para ser útil y fiel. Si estás vivo, entonces todavía te encuentras en tu ‘guardia’, la duración de ese tiempo aun es desconocida para ti, pues el cambio de guardia de tu expectativa de vida está en manos del Capitán del barco. Ahora bien, utilicé la palabra ‘expectativa’ porque debes estar en guardia, esto quiere decir, debes mirar al Señor de tu guardia con expectativa. ¿Qué has pedido? ¡Búscalo! ¿En qué has soñado? ¡Ten la esperanza de que lo recibirás! ¿Qué has deseado del Señor? Deséalo con la expectativa de que pronto serás un marinero satisfecho. 

La seña principal del hombre de Dios es, esencialmente, la de estar expectantes, pero durante ese tiempo de expectación, ser fiel. ¿Estás en tu guardia esta noche? 

Listen:- Que todo hombre nos considere de esta manera: como servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios. Ahora bien, además se requiere de los administradores que cada uno sea hallado fiel. 1ª Corintios 4:1-2 (La Biblia de las Américas)

Pray: -  Oh Señor, he guardado Tu palabra. Te he servido con todo mi corazón. He sacrificado todo mi ser por Ti, mi Dios, y he abierto completamente la puerta de mi tienda. Permanezco en mi guardia oh Señor, y espero Tu llegada. Háblame en la quietud, Señor, mientras espero en Ti; acallo mi corazón, pues con una gran expectativa anhelo escucharte. Amén. 
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