Susurros Nocturnos - 11 de Enero, 2016

 

Jan 11 ¡Cuando la locura de un hombre se convirtió en música!

TRABAJA

¡Cuando la locura de un hombre se convirtió en música!

Habacuc 1:1

Habacuc 1:1 Ésta es la profecía que el profeta Habacuc recibió en visión. NVI

Habacuc no es un ‘conjeturador’ intuitivo de las circunstancias presentes, ni un ‘perceptor’ futurista de las posibilidades que se avecinan, él es un ‘profeta’, un hombre de Dios al que se le ha otorgado la visión del futuro. Sí, en sueños y en visiones, Habacuc ve la película del horror que se avecina, una película tan cruel, tan aterradora, que lo mantiene despierto por las noches y hace que durante largos y fatigosos días doble sus rodillas en apesadumbrada oración cuyo volumen parece incrementarse en decibeles logarítmicos, todos directamente relacionados con la falta de respuesta de Dios. En otras palabras, cuanto más parecía que Dios declinaba dar respuesta a la oración de Habacuc, tanto más aumentaba el volumen de la súplica del profeta; y tanto aumentó el volumen, que las barreras de sonido de los niveles de ruido de la atmósfera espiritual se hicieron pedazos en el pórtico del cielo pareciendo forzar a Dios a finalmente acudir a Su puerta, sólo para arrojar seis bolsas adicionales repletas de violentas películas en cinemascope a todo color en las horrorizadas manos del atribulado profeta, con la orden adicional de ‘mirar con atención las películas y redactar una crítica honesta y sin ningún tipo de restricción’ sobre lo que Dios está a punto de hacer. Ahora te pregunto, ¿cómo se encuentra tu vida de oración? ¿Aún quieres ser profeta? 

En respuesta al envío de estas siniestras películas provenientes del Altísimo, la crítica cacofónica y concluyente de Habacuc contenía las más fabulosas y fantásticas observaciones sobre Dios, su nación y su propio llamado a ser profeta y hombre de fe, y éstas eran tan poderosas, tan abominables, tan majestuosas y conmovedoras que sólo podían ser expresadas y comunicadas correctamente en forma de una bellísima sinfonía, acompañada por una orquesta profesional y bien afinada donde todos arremetían contra sus instrumentos vigorosamente y a todo volumen y, al hacerlo así, Habacuc entregó una música de película que hubiera hecho llorar al mismo Scorcese (ver Habacuc 1:3). 

Poco se lee en las Escrituras sobre el ‘total deleite de los profetas al transmitir un mensaje sobre Dios’. Sin embargo, es mucho lo que se menciona en ellas sobre la carga profética, sobre el peso, sobre el esfuerzo que se requiere para doblegar a los corazones de hierro; también sobre el dolor del embarazo, que solo desaparecerá en el momento en que se produzca el nacimiento. Tengan en cuenta que los profetas de Dios son los mecanismos de transporte de la poesía del Altísimo, son los miembros mal pagados del Servicio de Radiodifusión Pública del cielo, ellos pintan las imágenes con sus palabras, al tiempo que arrojan espuma por la boca mostrando un malestar desaliñado, empapados en sudor y luchando con Dios. Van caminando con un martillo en una mano y un cincel en la otra, ebrios de dolor y zigzagueando en su caminar por la tierra, y de su bolsillo trasero asoma un pincel y una espátula, mientras mantienen el dominio de la carátula de su diario ahora manchado y perforado por plumas y donde las duras palabras de las notas de los sermones ahora están empapadas en ardientes lágrimas salobres. Ahora dime Pastor, háblame predicador, ¿cuál es la atmósfera de tu estudio? ¿Cuál es el aroma de tu lugar de trabajo? ¿Cuán saturado de esa Sangre que nos compró y del Espíritu Santo está tu mensaje del domingo? 

¡PLÁTICAS! “¡Vengan y escuchen nuestra plática!” “¡Habrá una breve plática sobre la Biblia!” ¡Hombre! – pues me rehúso a llamarte ‘Hombre de Dios’ – si todo lo que puedes hacer el domingo es dar una tímida y mansa plática, ¡mejor sería que fueras y te compraras un plumero, un sombrero de copa, un par de dientes de conejo y una chaqueta de plumas de perico! Pues eres solamente un comediante, un chiste, un aficionado a la literatura y a las plumas. ¡Iglesia!!! ¡Debemos orar para que Dios haga que nuestros predicadores sientan un celo por Su Palabra! ¡Necesitamos hombres con un mensaje del Dios Altísimo! Y también les diré esto, si todo lo que ustedes obtienen el domingo es un trozo de pan seco sobre su mesa seca, entonces les aconsejo que permanezcan en su cama… ¡la comedia es mejor cuando la transmiten por cable!

Reflexiona:- Profecía contra el Valle de la Visión: ¿Qué te pasa ahora, que has subido a las azoteas, ciudad llena de disturbios, de tumultos y parrandas? Tus víctimas no cayeron a filo de espada ni murieron en batalla. Todos tus jefes huyeron juntos, pero fueron capturados sin haber disparado el arco. Todos tus prisioneros fueron capturados mientras trataban de huir. Por eso dije: «Apártense de mí; déjenme llorar amargamente. No insistan en consolarme: ¡la hija de mi pueblo ha sido destruida!» Isaías 22:1-4 NVI  

Ora: -  Señor, envía a tus hombres a estudiar con ahínco Tu Palabra, envíalos a los fogones calientes de la cocina del cielo para que puedan traernos de regreso carbón para nuestros fríos corazones y comida para nuestras almas vacías. Señor, ¡Tu iglesia tiene hambre! Envíanos ‘cocineros’ guerreros para que ellos alimenten a Tus ovejas una vez más. Amén y que así sea.

  • Editors' Picks

    Why the Church Must Start Talking about Domestic Violence
    Why the Church Must Start Talking about Domestic Violence
  • Don't Think of Church as Your Own Spiritual Power Bar
    Don't Think of Church as Your Own Spiritual Power Bar
  • So You Think Theology Is Impractical?
    So You Think Theology Is Impractical?