Con Diseño Divino - La Semana del 17 de Deciembre

Con Diseño Divino

Navidad fue y es esperanza

De la Palabra de Dios: “...que es Cristo en ustedes, la esperanza de gloria” (Colosenses 1:27).

Impuestos muy altos. Opresión extranjera. Abusos. Pobreza. Desesperanza. No son los titulares de un periódico actual, son los adjetivos que describirían la situación del pueblo judío en el año en que nació Jesús.

Como es evidente, muchas cosas no han cambiado y el último de esos adjetivos encierra el sentir de gran parte de la humanidad que escribe la historia del siglo XXI, desesperanza. ¿Y por qué? Porque al poner la esperanza en las cosas, las personas, los dioses falsos, o en sí mismos, lo único que han conseguido es desesperación, desilusión, y al final, desesperanza.

El corazón de la Navidad también es esperanza.

La esperanza nació aquella noche no solo para una generación aplastada bajo el cruel dominio romano. Nació para todas las generaciones que vendrían después. Pero nació como nadie la esperaba, con muy pocos testigos y muy poca pompa. Jesús es el único rey que cambió el palacio por un pesebre, y su corona de oro por una de espinas.

Relee otra vez el pasaje del principio: “…que es Cristo en ustedes, la esperanza de gloria”. Esto es un gran misterio, pero los que lo hemos experimentado sabemos que es real. Cristo en nosotros produce esperanza. Esperanza en la gloria que nos aguarda, en la comunión eterna con el Creador del universo, en un mundo libre de opresión, abusos, enfermedad, desilusión, dolor…desesperanza.

Quizá miras tu vida, lo que tienes por delante, lo pequeña que te sientes, y pierdes la esperanza. Tal vez al pensar que no sabes lo que te aguarda ni cómo lo vas a enfrentar, también pierdes la esperanza. Es muy probable que el enemigo esté susurrando palabras de desesperanza a tu oído. No lo escuches.  Cristo nació en Belén para ser en nosotros la esperanza.

Cuando Pablo estaba terminando su carta a los cristianos de Roma, escribió: Que el Dios de la esperanza los llene de toda alegría y paz a ustedes que creen en él, para que rebosen de esperanza por el poder del Espíritu Santo (Romanos 15:13). Nosotros tenemos a ese mismo Dios, creemos en él. Tenemos que rebosar de esperanza…y compartirla con otros.

Navidad es dar, dar esperanza a un mundo que la busca desesperadamente. ¿Ya tienes esa esperanza? Si no, hoy Dios te la ofrece y yo te la comparto. Cristo vino a Belén para convertirse en nuestra única esperanza. Acéptalo. Ábrele tu corazón. Deja que te llene de esperanza. Y si ya la tienes, compártela con otros.

La vida que Dios diseñó para sus hijos es una vida de esperanza. Una vida que mira al pesebre, luego a la cruz y finalmente al cielo, donde Jesús está sentando, y de donde vendrá otra vez."...aguardamos la bendita esperanza, es decir, la gloriosa venida de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo" (Tito 2:13).

Vive con la esperanza de Cristo, ¡esa es la vida que Dios diseñó!,

Wendy

Para conocer más sobre el diseño de Dios para tu vida, te invito a visitarme en wendybello.com.Podemos conectarnos también en Facebooky Twitter

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