Con Diseño Divino - La Semana del 11 de Deciembre

Con Diseño Divino


CUANDO EL TEMOR PARALIZA TU FE 
Renee Swope

“Pero ahora, así dice el Señor, el que te creó, Jacob, el que te formó, Israel: No temas, que yo te he redimido; te he llamado por tu nombre; tú eres mío. Cuando cruces las aguas, yo estaré contigo; cuando cruces los ríos, no te cubrirán sus aguas; cuando camines por el fuego, no te quemarás ni te abrasarán las llamas”. Isaías 43:1-2 (NVI)

Lectura:

Aquella noche, al acostarme, el temor me abrumó de nuevo. Mi esposo estaba de viaje y me aterraba quedarme dormida. El miedo me asediaba constantemente cuando mi esposo no pasaba la noche en casa.

Yo necesitaba confiar en el Señor, pero no lograba hacerlo. Hice todo lo que sabía hacer – como orar, leer la Palabra, poner versículos bíblicos sobre mi mesa de noche o en el espejo del baño. Pero también tenía un teléfono sobre la almohada y un directorio telefónico junto a la cama, por si los necesitaba.

Esa noche, hice aún algo más. Coloqué juguetes por todas las gradas para que, si se entraban los ladrones, se tropezaran con ellos. Además traje a mis hijos a que durmieran conmigo en mi cuarto y empujé el ropero frente a la puerta del dormitorio.

Aún así, el temor me mantuvo despierta. Yo traté de controlar mis circunstancias, pero era el temor el que me estaba controlando a mí.

Al fin, fastidiada por el miedo y la falta de sueño, abrí mi Biblia y leí estas palabras:

“Pero ahora, así dice el Señor, el que te creó, Jacob, el que te formó, Israel: No temas, que yo te he redimido; te he llamado por tu nombre; tú eres mío. Cuando cruces las aguas, yo estaré contigo; cuando cruces los ríos, no te cubrirán sus aguas; cuando camines por el fuego, no te quemarás ni te abrasarán las llamas”. Isaías 43:1-2 (NVI)

Esa noche, el Señor me mostró algo que no había notado antes: mis temores eran como llamas y mis esfuerzos por protegerme, como gasolina. Cada intento por calmar mis temores era como echarle combustible al fuego, y ahora las llamas me consumían.

Con gentileza, el Espíritu Santo me recordó que Dios no nos ha dado un espíritu de timidez, sino de poder, de amor y de dominio propio. (2 Timoteo 1:7) La única forma en la que lograría vencer mis temores sería enfrentándolos.

Decidí que debía hacer a un lado las cosas en las que ponía mi confianza y, en fe, debía acostarme confiando en que aún si mis temores llegaran a realizarse, el Señor estaría conmigo. Así que colgué el teléfono, guardé el directorio telefónico, empujé el ropero de vuelta a su lugar y le pedí a mis hijos que regresaran a sus camas.

Para mí estos simples pasos de fe eran como caminar sobre las llamas del temor. Pero ¿sabes qué? Esa noche dormí como no lo había hecho en mucho tiempo. El temor perdió su control sobre mí cuando decidí confiar activamente en las promesas de Dios.

Te animo a que, junto conmigo, le pidamos al Señor que nos muestre los temores que paralizan nuestra fe y que nos impiden vivir confiando en Él, gozando de paz y libertad. Y démosle a Dios la oportunidad de mostrarnos Su fidelidad cuando enfrentamos el miedo con valentía, confiando en que Él nos guiará, protegerá y preservará al hacerlo.

Amado Señor,Ayúdame a enfrentar mis temores en lugar de permitir que me paralicen. Deseo tomar tu mano y confiar en Ti de todo corazón. Dame las fuerzas y la valentía que necesito para dar esos primeros pasos de fe. En el Nombre de Jesús, Amen.

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Un corazón confiado: estudio en línea por Wendy Bellobasado en el libro escrito por Renee

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Reflexionar y responder:

¿Hay algún temor específico que paraliza tu fe o que afecta tu vida cotidiana? Pídele al Señor que te muestre qué paso debes dar hoy para enfrentar el temor que te impide confiar completamente en Él.

Versículo poderoso:                                                                   Salmos 4:4, "Busqué al Señor, y él me respondió; me libró de todos mis temores." (NVI)

© 2013 de Renee Swope. Todos los derechos están reservados.

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